Blogger Burn-Off, manteniendo el equilibrio entre el Blog y la Vida

Algunos opinan que soy demasiado técnico cuando escribo – y eso me lo han hecho notar varias personas en distintas circunstancias – pero eso no impide que de vez en cuando escriba algo más íntimo y salga un poco de la temática central. Es una de las ventajas de editar una bitácora, se puede obtener pequeñas licencias editoriales y escribir algo un tanto diferente.

Hemos estado al tanto de lo que ha sucedido en las últimas semanas en las que como es de vuestro conocimiento, han empezado a aparecer las primeras víctimas del Blogger Burn-Off.

Lastimosamente, tres bloggers han sufrido de problemas serios de salud y dos de ellos – muy conocidos en la blogósfera – han fallecido lamentablemente.

Michael Arrington el fundador y co-editor de Techcrunch, quizá la bitácora del nicho tecnológico más conocida del mundo explica como la actividad de editar la bitácora ha perjudicado su salud. Ha aumentado 30 libras de peso, tiene desórdenes de sueño y es casi seguro que no es el único caso.

Los bloggers conocemos de lo intenso que puede llegar a ser el buscar noticias y adelantos para reseñarlos en las bitácoras. A veces es cuestión de segundos el aparecer primero en Technorati, o en nuestro caso en Blogalaxia o Meneame.

Pero esa búsqueda y pasión que se le imprime a la actividad puede perjudicar la salud si no se la lleva a cabo de forma metódica. Así, muchos de nosotros experimentamos cambios en el horario de sueño, alimentación irregular y a deshora, agotamiento crónico y una alta dosis de estrés.

La pregunta es: ¿vale la pena dar la vida por ser el primero en el nicho? Creo que no debe ser así. Frecuentemente leo a Daniel Scocco, editor jefe de Daily Blog Tips, porque me gusta la originalidad de sus artículos y también porque aunque no he tenido el placer de conocerlo, sus escritos denotan un estilo relajado, fresco, casi se puede aseverar que disfruta de escribir cada artículo.

¿Cómo lograr el equilibrio entre la vida real y la actividad del Blog?

No puedo dar una respuesta concluyente, mi especialidad es escribir de tecnología de medios – no soy precisamente escritor estilo Zen Habits – pero puedo compartir algunos consejos que últimamente han funcionado para volver a escribir con pasión y sin perder la cabeza.

  1. Le doy el tiempo correcto a cada actividad.

    Los horarios son vitales para quien desee llevar con éxito la bitácora. Si me excedo en leer noticias y contenidos de los feeds me dará la medianoche y no escribiré nada. Por otro lado, el arte de llevar un blog requiere alimentarse de información. No hay una proporción estándar, pero lo que debería hacerse es fijarse el tiempo adecuado.

  2. Las Estadísticas se deben seguir semanalmente.

    Y quien esté libre de pecados que tire la primera piedra. Prácticamente todos somos fanáticos de revisar las estadísticas diariamente (y algunos de nosotros, varias veces al día). Es una pérdida de tiempo efectivo y motivo frecuente de frustraciones.

  3. Cuando siento que no puedo escribir acerca de algo, continúo con otro tema.

    Si, hay días en que se empieza a escribir algo y de repente se siente que no está completo. Para esos momentos, WordPress, Nucleus, Blogger, Typepad, B2B y seguramente todas las plataformas de Blogs permiten grabar un borrador y publicarlo después. Y si usas una herramienta cliente de edición de posts, pues tanto mejor.

  4. Brainstorming.

    La tormenta de ideas, acompañada de un mapa conceptual es ideal para generar nuevos artículos y es una técnica que he empezado a utilizar regularmente y está dando resultados modestos, pero prometedores. En todo caso, es mucho más útil para el blogger el invertir tiempo en Brainstorming que en revisar estadísticas.

  5. Busco la fuente original de las noticias.

    A todos nos ha sucedido – y a diario – que encontramos una noticia interesante reseñada en un blog. Yo acostumbro buscar la fuente de la noticia, por lo general, va a tener información más detallada y verificable. Aunque a primera vista parece una pérdida de tiempo, el resultado final es que se ahorra valiosos minutos al no tener que buscar mucha información relacionada.

  6. Elimino distractores.

    La mensajería, el chat y en casos el correo electrónico pueden llegar a ser enemigos de la productividad si no se los maneja con mesura. Quiero aclarar que no soy enemigo de tales herramientas, por el contrario, las uso con frecuencia, pero como pueden dar fé quienes me conocen no acostumbro interrumpir una actividad en ejecución fuera del horario de la mensajería.

  7. Me preocupo menos de los keywords y más de escribir.

    Ese error que cometemos los bloggers cuesta caro en función de tiempo. Hace un par de años llevaba una bitácora de tecnología en la cual pasaba obsesionado con detalles como la densidad de palabras clave, el título perfecto, los meta tags adecuados para la página y un largo etcétera. Eso provocaba que las entradas lucieran muy mecánicas y el resultado fue insatisfactorio. Los usuarios llegaban mediante los buscadores, pero al parecer se aburrían de leer un escrito que abusaba de la repetición mecanizada de términos.

  8. No obstante lo cual, sí invierto tiempo en hacer que las entradas sean amigables para los buscadores.

    Pero es mínimo, con la ayuda de plugins y herramientas que reutilizan las etiquetas (tags) como keywords, no hay mucho trabajo por realizar. En cuanto la densidad de palabras claves, respeto las opiniones pero me parece que tienen una valoración baja en el algoritmo que asigna la posición en una lista de resultados de búsqueda.

  9. Practico la Redacción Iterativa.

    Es decir, escribo el artículo rápidamente, luego lo vuelvo a leer y lo edito. Quizá, si lo amerita le hago otra revisión y lo publico. De esta manera no gasto horas frente a la pantalla del computador, intentando redactarlo de manera perfecta en primera instancia. Después de todo lo perfecto es enemigo de lo bueno. Lo que realizaré a futuro es ampliar el periodo de edición, mediante actualizaciones de las entradas con los comentarios de los usuarios.

  10. El Horario se respeta.

    Muchos bloggers tenemos familia, esposas, hijos – nacidos y por venir – y nuestros seres queridos merecen atención. Aunque es bastante probable que arrancarle tiempo a la bitácora para atender a la familia y amigos produzca la reducción en la frecuencia de publicación, también es cierto que es preferible la calidad que la cantidad.

  11. Calidad de Vida, Calidad de Redacción.

    Sin duda alguna. Un blogger ojeroso, con cansancio crónico y mala alimentación difícilmente estará produciendo al máximo de rendimiento. Es cuestión de poner las cosas en perspectiva, si el organismo funciona de forma deficiente, el cerebro no trabaja en su plena capacidad. Aunque hay quienes opinan diferente, de un tiempo acá estoy convencido de que el profesional de las bitácoras debe evitar los excesos. Después de todo y por irritante que pueda sonar, muertos no le servimos a nadie.

  12. El movimiento de dedos y muñeca quema menos calorías que una buena caminata.

    Sí, creo que eso nos hace falta a todos. Caminar, relajarse, disfrutar del sol, del viento. Ver personas físicamente y no sólo a través de video conferencia.

  13. Si estoy cansado, no publico.

    Hay ocasiones en las que leo los artículos de otras bitácoras – e incluso los míos – y se nota que el blogger estaba agotado al escribir. Sucede cuando se lee con frecuencia a un autor que se identifica su estilo regular y cuando está cansado suele acusar pequeños signos que el consciente puede ignorar, pero el inconsciente si recibe.

  14. Aprender que hay vida en otro planeta, se llama Tierra.

    Para muchos la bitácora se convierte en una obsesión. Día y noche se lo pasa uno pensando en los temas que se van a escribir, en si tal o cual lector estuvo en desacuerdo, en si Adsense me va a castigar bajando el precio de los anuncios, si los lectores están aumentando o no. Eso solo produce confusión mental y los resultados están lejos del efecto deseado.

  15. Tengo amigos y no todos están en línea.

    Amigos, salidas al cine, una cerveza helada en un bar. Todo eso – guardadas las proporciones – es normal y necesario. En realidad, puede que para otros sea el viajar o bailar. Los bloggers somos personas y necesitamos descanso, socialización y recreación (fuera de la blogósfera) en dosis razonables.

  16. La bitácora profesional se aborda con el enfoque de negocio.

    Pero ninguna empresa que se acometa merece absorber nuestra vida de manera de perjudicar la salud, la vida familiar y/o afectiva o -peor aún – provocarnos la muerte. Aún sin llegar a esos extremos, tenemos una sola vida y dedicarla por entero a la bitácora – al margen de cuanto dinero pueda llegar a generar – no vale la pena.

Naturalmente, gran parte de los síntomas del Burn-Out los he experimentado en persona. Casi puedo asegurar que el 100% de los casos, se trata de la desorganización para llevar una bitácora lo que lleva a extremos como dormir sólo 3 horas diarias, comer una sola vez al día, olvidar que existe la ducha y la afeitadora y otro tipo de "sacrificios". Al final, empiezo a publicar nuevamente con mayor frecuencia (progresivamente) y me siento más relajado y realizado.

Cierro esta entrada invitando a reflexionar y que evitemos que ocurran muertes tan lamentables como la de esos valiosos seres humanos que muchos van a extrañar y recordar.

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