Libertad Expresión 2

La mayoría de las veces que nos sentamos delante de un ordenador a escribir en los diferentes blogs en los que participamos, o en los nuestros propios, no nos damos cuenta de la gran suerte que tenemos de hacer algo tan grande y a la vez tan simple, dar nuestra opinión libremente.La libertad de expresión, que está reconocido como uno de los derechos fundamentales del ser humano no se puede ejercer en todos los países por desgracia, ya sean tan grandes y poderosos como China o Cuba o un país pequeño.

En este video que he encontrado en youtube, la CNN le hace un reportaje a un blogger cubana, Yoani Sánchez,  que tiene todo el mérito del mundo, ya que está escribiendo un blog, Generación Y,  dentro de un país donde la libertad de expresión raya el límite en la mayoría de ocasiones y, como ella dice en el reportaje, mucha gente inteligente y con muy buenas ideas y opiniones calla por miedo a represalias.

Yoani seguramente no ganará dinero por publicar en su blog y por eso, quizás en nuestro país no sería considerada una “blogger profesional” pero su lucha hace que sus ganancias sean mucho más importantes que unas monedas a final de mes.

Este artículo está escrito en primera persona porque desde hace ya algún tiempo tomé la determinación de convertirme en un blogger profesional.

bloggerprofesional28072008

Una de las razones que impulsó a ello es la inmensa libertad que te proporciona. La única inversión que necesitas es un, en mi caso, ordenador portátil y una conexión a internet. Otra cosa también importante que necesitas es tu cerebro.

Tras esa pequeña inversión inicial el resto del dinero que obtienes son beneficios, ya que el portátil te lo puedes llevar a cualquier sitio y en caso de que tu conexión se caiga no tienes más que ir a algún sitio que sea un espacio wi-fi, por ejemplo  una cafetería.

Además las perspectivas del desarrollo de los blogs son muy buenas, esperándose que este año se lleve a cabo la eclosión del mercado. Además la sensación de libertad es total y no tienes que trabajar todos los días.